sábado, 24 de junio de 2017

Jardín de Fuego participa en el Concurso Internacional de Acuarela


Buenas noches amigos, mi acuarela "Jardín de Fuego" inspirada en la mitología y cosmovisión prehispánica que participa en el Concurso Internacional de Pintura Papel Mojado de la Revista Acuarela, por favor apóyenme con un like (voto) en la foto:





Muchas gracias.



domingo, 21 de mayo de 2017

Jardín de Fuego



"Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


El Jardín de Fuego es una representación del universo, un cosmograma que expresa la identidad mexicana en presente, pasado y futuro, incorporando la cosmovisión prehispánica y el arte fantástico en una composición orgánica y desbordante, inspirada en gran parte por rasgos del estilo rococó: la apariencia de arrecife de coral, la asimetría y el horror al vacío.




Camaleón idealizado y Uchilobus - detalle de "Jardín de Fuego" 
Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


El camaleón alado simboliza la llegada de la primavera, poniendo de manifiesto la naturaleza dual de todas las cosas, se trata de una criatura de belleza monstruosa, una quimera de tres cuernos con cuerpo de iguana y garras de dragón, que tiene en sus alas los colores del arco iris y cuyas escamas brillan como piedras preciosas; éste devora al conejo lunar Meztli y detrás de él viene el día en forma de un colibrí furioso Uchilobus, que  con su vuelo incendia las flores de amaranto.




Tlaltecuhtli - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


En la parte superior de la pintura se ve el rostro de la diosa de la tierra Tlaltecuhtli, cuyo cuerpo forma el universo y contiene el jardín que florece desde sus entrañas; ella es la dadora del sustento, pero también la devoradora insaciable que se alimenta de todo lo que muere para perpetuar el ciclo de la vida.




Ehecaicóxcatl joyel del viento - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


Un chorro de sangre fluye desde su boca descarnada y cae sobre un caracol cortado Ehecaicóxcatl, emblema de Quetzalcóatl dios del viento, que se tiñe de rojo y comienza a girar como si fuese un engrane, y arrastra con su movimiento las nubes del cielo, dotando de vida todo lo que existe: un viento rojo creador.




Cielo nocturno - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


Las estrellas brillan entre los cabellos de la diosa y dos serpientes de fuego Xiuhcóatl, muerden el cielo, día y noche se enfrentan como en el último círculo de la Piedra del Sol.




Tlapcopa - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


Cuatro rumbos componen la concepción cuatripartita del universo; las garras de Tlaltecuhtli que rematan las esquinas son los puntos cardinales:

  • Oriente - Tlalpcopa, la región de la luz, es la garra de color rojo que se incendia al tratar de capturar al colibrí en llamas.
  • Norte - Mictlampa, la región de los muertos y origen, es la garra negra que sostiene el jade, la piedra viva.
  • Sur - Huitztlampa, la región de las espinas, la garra azul que sostiene la luna.
  • Poniente - Cihuatlampa, la región de las mujeres, la garra de color blanco que sostiene el caballito de mar.



Técpatl - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


En el horizonte se ven los volcanes, el Iztaccíhuatl justo debajo del pecho del camaleón, y el Popocatépetl que hace erupción bajo la luna; los glifos ixtli alrededor del conejo son las estrellas “los ojos del cielo”. Un cuchillo de pedernal técpatl alado, simboliza el tiempo, es un viento cortante que divide el cielo en día y noche.

Una serpiente se asoma entre las flores, símbolo de la tierra y conocedora de sus secretos. El caracol y el hipocampo representan el mundo marino. El Jardín de fuego contiene todos los elementos: tierra, agua, viento y fuego.

La variedad de flores representan la poesía, el arte y la vida del hombre en este mundo, todas las flores de la pintura son mexicanas, eran conocidas y utilizadas por los mexicas, algunas de forma ritual y otras por sus propiedades medicinales o como ornamento.




Mictlampa - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


Las flores amarillas que crecen debajo de la garra negra son de pericón (yauhtli - el oscuro) que solía colocarse en los rostros de los sacrificados, la flor roja es una flor de caja (huacalxóchitl), la flor violeta es una flor de corpus (cbichiltictepetzacu), arriba se ven las flores y las hojas del amaranto (huautli), las flores blancas son jazmín mexicano de cuatro pétalos (Philadelphus mexicanus) y las flores rosas son flor de mayo (cacaloxóchitl).




Cihuatlampa - detalle de "Jardín de Fuego" Acuarela de Pedro Sacristán © 2017.


Las mujeres que morían durante el parto se dirigían hacia el rumbo poniente Cihuatlampa, representado por la garra blanca de la diosa Tlaltecuhtli; las flores rojas de la izquierda son flores de manita (macpalxóchitl), arriba del hipocampo se ven flores de cempasúchil y  nardo (omixóchitl), la flor rosa de la derecha es una flor de junco (coamecaxóchitl) y la flor que asciende hasta la luna se le conoce como flor del cazador (huacalxóchitl). 


El sol se hundía con un grito dorado en el horizonte y la musa me dijo: Durante toda su vida una flor jamás emite un sonido, la flor es el silencio, sus colores vibran a la luz del día y sus aromas se difunden con la música del viento.
El silencio perfecto de las flores, la semilla que duerme en la oscuridad y el color de sus pétalos, como alas de diminutos dragones, son los secretos de la pintura.

Pedro Sacristán.






Dedico esta entrada a todos aquellos que me han apoyado en el concurso donde actualmente participa mi acuarela, a mis compañeros y amigos del Foro Cultural Goya, Gabriel García Morales, Mario Sànchez M, a los Seis, David Silva, Ricardo Lancaster Jones, Rémi Cardenas, Everardo García González, Osiris Puerto, Gaceta Cariátide, Miguel Angel Aguilar Ojeda, Marcos Daniel Aguilar, Ximena Chávez Balderas, Erika Lucero, Consuelo Medina, Dragón de Tinta, Erick Noriega, Daniel Ruiz, Evaristo Ruiz Pulido, Diego Merino, Miguel Espinoza, Gonzalo Rojas, Klaudhia Rodríguez, Miguel Angel Gil Paz, Gilberto Chávez, Marisa Noriega, Mike Santillán, Patricia Mendoza Larraguivel y Omar Ortega.

Porque uno nunca sale adelante solo y todos necesitamos de los demás. Muchas gracias.







Jardín de Fuego acuarela de Pedro Sacristán, es una obra protegida por el Instituto Nacional del Derecho de Autor, queda prohibida su reproducción total o parcial.



jueves, 6 de abril de 2017

Poesía del Espacio

Exposición de Dibujo y Pintura de los Seis






La poesía adopta todas las formas posibles del arte; aparece siempre nueva y radiante, aunque es tan antigua como el fuego y mucho más que todas las formas de escritura, es efímera como los colores de un atardecer y eterna la impresión que causa en el espíritu.

La poesía halla asiento en el alma, espejo cósmico que se traduce en el espejo de la pintura, cuando ambos espejos se colocan uno frente al otro las imágenes trascienden y se multiplican hasta el infinito, tal es el fenómeno del arte, poesía del espacio para el espectador que se halla absorto delante de una pintura. Para el ojo interior reina el silencio, por un momento el tiempo ha perdido su terrible influjo, incluso la palabra resulta insuficiente para abarcar todas las ondulaciones de la luz, la mirada se halla desnuda de todo pensamiento y corre libremente, por fin, bajo la guía de la intuición, nada le detiene, el flujo de las pinceladas es ahora un mar, un viento, la línea se transforma en marea y el claroscuro en profundidad. La pintura: vaporoso vuelo, ala de luz, escaleras a la luna, jardín de fuego, flor inmarcesible, Superuniverso. El arte radica en materializar monstruos de belleza imposible, bien lo sabe el poeta que desafía al tiempo y el pintor lo confirma en el espacio.




Galería del Instituto Nacional del Derecho de Autor. Marzo - Abril 2017.



Ricardo Lancaster - Jones halla la poesía en el Anima mundi y en la metamorfosis de la pintura que, nace mancha y se torna en portal de múltiples universos, el eco de su memoria antigua surge del sueño y se manifiesta en la realidad tangible, personajes de otros planetas cobran forma en el lienzo, algunos representan la divinidad, el universo, los astros y la energía elemental que fluye en todo ser vivo.




"Transmutación Metamórfica / Femenino"  y "Transmutación Metamórfica / Masculino" - Acrílico sobre tela de Ricardo Lancaster Jones.



David Silva se remonta al origen de todas las cosas, el caos primigenio donde los distintos elementos forjan mundos, almas y hombres más allá de la cuenta del tiempo. Su obra táctil de espuma de lava volcánica es una celebración de la vida, escenas de chamanes y animales que conviven en perfecta armonía con el universo, simbolismos y representaciones ancestrales que se desprenden de la geometría sagrada, hasta la síntesis de las formas y el silencio argénteo donde ocurre el despertar de la conciencia humana.




"Knobs", "Mosaicum opus" y "El Beso / Der kuss" - Técnica mixta; espuma volcánica moldeada sobre tela de David Silva.



Rémi Cárdenas captura chispas de eternidad en el momento presente como si se tratase de luciérnagas o pequeñas hadas ocultas en la penumbra, su pintura se inspira en la naturaleza, la búsqueda de lo sublime en la cotidianidad y la poesía del teatro clásico. A través del retrato y el desnudo representa la psique humana como piedra filosofal en la alquimia del arte.




"Lirios del campo, aves del cielo" - Óleo sobre lino de Rémi Cárdenas.



Osiris Puerto reflexiona sobre la relación del arte y el ser con los objetos y los soportes experimentales, pasa del ensamblaje a la pintura, de lo inerte a lo vivo, del óxido de los metales y el desgaste de la madera obtiene el viento que, dota de respiración a los seres que se encarnan en su pintura. La paradoja perfecta, poesía de sinuosas formas y fina ejecución sobre materiales pesados que ponen de manifiesto la voluntad creadora del artista.




"El límite nunca estuvo ahí" - Acrílico sobre soporte mixto de Osiris Puerto.



Everardo García González percibe la belleza en el vacío, el limbo del desamor, donde vagan los pensamientos y el anhelo intensifica el tormento; dibujos monocromáticos en grandes tableros color marfil, figuras desafiantes con los ojos en blanco, espacios de congelación o la morgue donde el destino extirpa la consciencia y le disecciona como si se tratase de un forense. Dolor del alma y deseo carnal que se funden en el crepitar de los cuerpos.




"Desolare" - Dibujo en técnica mixta de Everardo García González.



Pedro Sacristán se sitúa en el cruce de caminos donde el viejo y el nuevo mundo colapsan, para mostrar que la poesía surge de la historia, a veces real y otras soñada, discurre entre la cosmovisión prehispánica y la fantasía gótica para mostrar al mexicano como un ser universal.




"Jardín de Fuego" - Acuarela de Pedro Sacristán.



La exposición de dibujo y pintura de los Seis “Poesía del Espacio” muestra distintas visiones que se entrelazan por el arte y, en la búsqueda de la verdad, presentan una realidad distinta, mundos interiores que emergen de un mar congelado donde el tiempo se rompe y la pintura irradia en silencio, la respuesta.