miércoles, 30 de noviembre de 2016

Tres visiones - Travesía interminable




La pintura es una experiencia personal, una travesía para el artista y el espectador, donde la subjetividad de ambos completa el carácter de la obra artística. Para el artista representa un desafío expresivo y de ejecución, en tanto que es propio del espectador la proyección e interpretación de la obra.  
La pintura es un arte que nació a la luz del fuego y que ha estado presente desde los inicios de la humanidad, cuando el mundo dormitaba bajo gruesas capas de hielo; a lo largo de miles de años se ha desarrollado como un lenguaje propio de la intuición que, en la mayoría de los casos, excede a la palabra.  A inicios del siglo XXI el arte de la pintura continúa vigente, mostrando en su conjunto la visión de la humanidad a través de diferentes estilos y corrientes artísticas.  



Tres visiones - Travesía interminable
Exposición de Dibujo y Pintura en la Galería del Tribunal Superior de Justicia.


Las veintitrés obras que conforman la exposición muestran las inmensas posibilidades de la pintura, tomando como punto de partida el dibujo realista que, a través del claroscuro crea la ilusión de volumen y profundidad, elementos esenciales en el arte preciso del retrato, para culminar en las técnicas de pintura: la acuarela y el óleo, umbrales para la idealización, la fantasía y la abstracción.  



"Through my eyes" - Pintura al óleo de Gabriel García Morales.


La obra de Gabriel García Morales está compuesta por retratos de carboncillo y pastel, signos del eterno retorno de la pintura al realismo, dando forma circular a la travesía del arte, un uroboros. Ya los romanos solían retratar a las personas del natural, práctica que se abandonó con el tiempo y fue retomada en el trecento italiano para reaparecer en el arte tenebrista del siglo XVII donde destacan las impresionantes obras de Caravaggio. El dibujo de retrato constituye una disciplina de gran dificultad, pues con mínimos recursos, el tono y la saturación, alcanza una de las cumbres del arte: la esencia expresiva del rostro humano. 



La exposición inicia con siete obras del artista Gabriel García Morales.




"Metamorfosis" Dibujo a lápiz de Pedro Sacristán


Pedro Sacristán describe la identidad mexicana en presente pasado y futuro, donde permanece el eco del colapso entre el viejo y el nuevo mundo, en una búsqueda incesante que surge de la historia, a veces real y otras soñada. Su obra se compone de dibujos, acuarelas y óleo, discurre entre la cosmovisión prehispánica y la fantasía gótica para mostrar al mexicano como un ser universal. 



Pinturas y dibujos de Pedro Sacristán


La pintura al óleo de Mario Sánchez M. oscila entre la abstracción y lo figurativo; con grisallas y paletas cálidas de colores tierra, cuya temática ontológica transcurre en la agitación de los seres que se funden con la atmósfera y emergen algunas veces para aferrarse al anhelo encarnado en la desnudez, lanzando profundas miradas al vacío; una transfiguración que ocurre en el pensamiento, siempre saturado por la emoción de un arte que evoluciona constantemente y toma cuerpo en las regiones crepusculares.



La exposición cierra con los óleos del artista Mario Sánchez M.



"Estados Simultáneos" - Pintura al óleo de Mario Sánchez M.


Tres diferentes travesías se entrelazan en la presente muestra, tres personalidades definidas que confluyen en un arte esencialmente humano, indispensable para la construcción de identidades y la transformación orgánica de la sociedad.  La pintura, una travesía interminable.   

Pedro Sacristán.








Visita la exposición "Tres visiones - Travesía interminable" 
Dibujo y pintura de Gabriel García Morales, Pedro Sacristán y Mario Sànchez M. en la Galería del Tribunal Superior de Justicia.
Av. Juárez No. 8 frente al Hemiciclo a Juárez.
Lunes a jueves de 9:00 AM. a 3:00 PM. y viernes de 9:00 AM. a 2:00 PM.
Entrada Libre. 




miércoles, 31 de agosto de 2016

El Sueño de un Jardín de Fuego



"Jardín de Fuego" detalle
Acuarela de Pedro Sacristán © 2016.



Soñé con un jardín que aún no tenía flores, estaba vacío, tomé la tierra entre mis manos, era negra, fértil y olorosa, estaba lista para la siembra, mientras la tocaba pensé: ¿He de prenderle fuego a este jardín para terminar con su soledad o mejor lo siembro de flores?
El fuego que me vino a la mente no era un fuego cualquiera, era sublime y creador, era pintura.
El jardín solo dormía en la oscuridad de la tierra desierta, pero yo sabía que era un jardín de flores y dependía de mi hacerle crecer.
Estoy cansado y triste, quizá como un jardín de flores que al presente es tierra negra dormida.

Pedro Sacristán